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Aunque el grueso de los procesos de contratación municipal para la vigencia del 2018 apenas está en curso, los programas sociales y de protección a comunidades vulnerables ya marchan a ‘toda máquina’ en Chía.
 
En efecto, y acorde con las prioridades establecidas por la administración del alcalde Leonardo Donoso, el convenio con la Fundación Municipalidad, que atenderá al menos a un millar de adultos mayores en el 2018, por ejemplo, empezó el 20 de diciembre de 2017.

 

 
En ese orden, y cuando han transcurrido poco menos de 20 días del nuevo año, la Ciudad de la Luna ya le presta atención a esos abuelos en cuatro modalidades: Casa del Adulto Mayor, en Fagua; el modo descentralizado, que dirige la atención a sectores y juntas de acción comunal; el servicio domiciliario y, por último, un modo especial para abuelos en condición de vulnerabilidad extrema.
 
Algo similar ocurre con los más chicos. El pasado 15 de enero inició, antes de lo previsto y en tiempo récord, el programa de Primera Infancia de los jardines sociales, que beneficia a más de 230 niños de Chía.
 
Por último está el programa Resplandeciendo sin Límites, que atiende a población en condición de discapacidad. De ese programa ya hacen parte unas 126 personas en la vereda Fonquetá; unas 180 personas en la modalidad de atención domiciliaria; 140 personas más en el Centro de Vida Sensorial, en la unidad deportiva La Lorena. A eso se suman los talleres para padres de familia, con un cupo de 40 personas; y un programa de inclusión laboral, con 35 personas más.